NEUQUEN PARA TODOS / Sitio para la promoción del interior neuquino.
El Vía Christi es un lugar que le otorgó singular identidad a Junín de los Andes.
Este parque temático religioso se emplaza a unos 500m de la ruta nacional 234, sobre la ladera oeste de un cerro bajo, en un reparador bosque de pinos. Un circuito de 2km recorre 18 estaciones dispuestas en forma circular donde se erigen las esculturas realizadas por el arquitecto Alejandro Santana que retratan escenas de la vida de Jesucristo. A continuación te contamos que representa cada una de las 18 estaciones:
Hace click en cada una de las estaciones para conocer más de ellas: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18
Jesús hecho hombre para salvarnos (Juan 1, 14):
“La estación del pesebre está inconclusa, por ahora están Jesús, María, José y los magos. Le vamos a ir agregando figuras así como en Navidad vamos armando el pesebre. Como se puede apreciar, el rostro de estas personas es el mismo de nuestra gente, es el mister del Dios hecho hombre, que viene según cada pueblo, según cada cultura. El Hombre vino al hombre, el hombre es cultura, se va haciendo en comunidad con su pueblo.
La primera estación es la clave de interpretación de todo el Via Christi, porque si El se hizo hombre, lo hizo en una cultura determinada. Y si esto ha pasado quiere decir que cada cultura puede también reinterpretar, redescribir y remodelar el misterio de su presencia para acercarnos más al Misterio desde nuestra propia realidad. Eso es lo que humildemente tratamos de hacer en esta experiencia artístico – religiosa.
Rostros hispanos, mapuches, mestizos, etc. Nuestra comunidad, está compuesta por estos actores, que comparten la riqueza de las distintas culturas en común-unión, ya que Dios habló a cada pueblo según su lenguaje, su forma de interpretar la vida, la naturaleza.
Por ejemplo el rey que está de rodillas adorando es Don Castro, un hombre de este pueblo, muy querido y conocido, seguramente será de descendencia española. Otros tienen rostros mapuches, otros mestizos, etc. Otra característica de esta obra es la idea de la sonrisa, la idea de Dios que se hace hombre, se hace niño, ternura, se hace sonrisa, alegría y mestizaje.” ^ Arriba
Jesús y las Bienaventuranzas: Somos todos bienaventurados en el amor de nuestro Padre. Dios nos llama a su propia bienaventuranza. Mateo 5, 1-10
Felices los que tienen el espíritu del pobre porque de ello es el reino de los cielos. Bienaventurado, hermano Francisco de Asis.
Felices los que lloran, porque recibirán consuelo. Bienaventuradas, madres del dolor.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Bienaventurado, Martín Luther King.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Bienaventurado, “Patirú Domingo Melanesio.
Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia. Bienaventurada, Madre Teresa.
Felices los de corazón limpio, porque verán a Dios. Bienaventurada, Laura Vicuña.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios. Bienaventurado, “Mahatma” Gandhi.
Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el reino de los cielos. BIENAVENTURADO, Padre Carlos Mugica.^ Arriba
Jesús y los niños (Marcos 10, 13-22):
“A veces tenemos la tentación de presentar demasiado solemne a todo lo que tenga que ver con Jesús, con Dios. Y lo más lindo (y más verdadero, creo) es hacerlo tan cotidiano, tan simple, tan humano, tan expresivo…
Esa imagen de los chicos que se le suben encima en especial cuando hay una relación de afecto es más que plástica para mostrar lo que significa el amor de Jesús (de Dios) para con los chicos, para con sus hijos. Ese es el amor de pastor, la caridad pastoral… si se fijan, detrás de Jesús y más bien escondido, hay un corderito manso y seguro… Es porque esta imagen tiene mucho que ver con la del Buen Pastor.” ^ Arriba
Jesús y el hijo pródigo
(Lucas 15, 11-24):
“Lo que intenté mostrar es el Padre Multifacético, Jesús nos habla de Jesús como Padre. Quise mostrar al Padre Poderoso, fuerte, por otro lado al Padre maternal, no una figura femenina pero si una figura que tenga lo maternal, la ternura que abraza al hijo. Tenemos la idea del Padre como hombre, pero la creación nos muestra que toda la naturaleza es femenina y masculina para la procreación y como somos imagen y semejanza de El, El es Padre y Madre, tenté eso y traté de rescatar de la parábola este encuentro; dice que abraza, lo cubrió de besos… qué ternura ¡qué maravilla!, trato de rescatar ese elemento del abrazo.
Por otro lado la idea de fuerza. La idea de Jesús es mágica en la imagen de los niños, el dibujo… Jesús es la forma palpable de Dios, es la forma como Dios se nos presenta en lenguaje que podemos interpretar. La imagen erguida, el hijo es un muchacho joven que está colgado del brazo del Padre. Dios mio me pongo en tus manos sin medida con infinita confianza porque tu eres mi Padre.
El hijo muestra la humildad… juega con paños y el cuerpo, pantalones rotos, descalzo, se ve la espalda y se ve todo roto (estaba cuidando chanchos, tocó fondo…). El Padre le permite irse, esto expresa parte de la libertad que Dios nos ofrece y que es parte de la vida. El Padre Dios quiere que colaboremos en la creación, colaboremos con cada uno de nosotros, que es la vida, hacemos partícipes de esta elección que es guiada en alguna manera y que en definitiva como quizás, la creación termina bien a pesar de todos los males, fuimos creados para el bien, para la felicidad.
A veces damos tantas vueltas, por eso pusimos el tema del laberinto como el del minotauro sino, uno da vueltas pero al final llega al Padre Dios. Las vueltas de la vida, es símbolo del camino del hombre en la vida. Recorrido predeterminado, puede ser símbolo; vamos y venimos, en lugar de ir derecho… por mas malos que seamos, somos criaturas de él y tarde o temprano llegamos a Dios.” ^ Arriba
Jesús cura al hombre paralítico (Marcos 3, 1-6):
“Esta imagen fue hecha hace cuatro años, cuando la Argentina vivía momentos más caóticos que éstos con el estallido social, el desempleo… todo se venía en picada. En este contexto nos preguntamos cómo bajamos la Palabra de Dios a esto que nos pasa, y desde allí reinterpretamos este pasaje del evangelio.
El mensaje de Jesús es siempre actual, no es que habló a los judíos de su tiempo y a nosotros no nos toca nada. Releyendo el mensaje de Jesús vimos que en ese momento los grandes popes de la economía latinoamericana siempre sacaban a colación, que pese a la terrible desocupación que había, eran las leyes de mercado y las de la globalización las que había que seguir a rajatabla, aunque hubiera “costos humanos”, La imagen muestra al hombre desocupado, por eso tiene la mano tullida: es el hombre que quiere trabajar pero que tiene la mano paralizada porque no tiene posibilidades de trabajo y el que lo tira para abajo es uno de estos grandes economistas con la Ley de Mercado en la mano y Jesús dice: “¿qué es más importante? ¿este hombre o esa ley? ¿Qué el hombre tenga trabajo o seguir las recetas del FMI con sus leyes de mercado?”.”^ Arriba
Jesús lava los pies a sus amigos(Juan 13, 2-20):
“Se dice que San Francisco de Asis propuso esta forma de “celebrar” esta escena del Evangelio: esta tradición de lavar los pies a los ancianos y a los más pobres que ahora se practica el Jueves Santo.
Con esta idea de la unión de las culturas propusimos como modelo a la abuela Rosa Cañicul que es del pueblo mapuce de Pullán Pullán, en costa El Malleo. Es como la sacerdotisa del lugar (la pillen cuyen).
Trabajamos la idea del encuentro entre Jesús y esta abuela y con el gesto de Pedro que decía: “¿Vos me vas a limpiar a mi?”.
Cuando se hizo esta inauguración vinieron siete comunidades de los alrededores e hicieron una rogativa para pedirle permiso a Dios de que esté Rosa acá en esta imagen. Recién después de eso hicimos la inauguración.
Dios nos dice que todos somos uno, porque somos todos hijos de Él. La idea es que encontremos, valoricemos y tomemos la riqueza de lo que el Tata le dio al otro y la pongamos en común. La mano de Doña Rosa refleja el símbolo del profeta. Jesús en la iconografía bizantina es también la Trinidad, la bendición y ella es una mujer santa para el pueblo mapuche.
Los rostros reflejan la alegría y emoción de ese encuentro servidor y liberador del Dios que se “abaja” ante esta mujer y su cultura.” ^ Arriba
Jesús multiplica los panes (Marcos 6, 35-44):
“Dios nos dice “denles ustedes de comer” y el niño en su pureza dice “esto es lo que tengo y lo pongo a su disposición…” y así se hace el milagro… la multiplicación. Él hace la multiplicación pero espera que nosotros demos de nuestra pobreza y que multipliquemos infinitamente, como también está multiplicado infinitamente el universo. Esta idea del pez que sale y se convierte en la trama, da idea de infinito. Es muy difícil pensar el infinito, tenemos atisbos de percibir cómo podría ser el misterio, el Dios creador que no tiene límites, “El que es”, “el que era”, el alfa, la omega.
La ciencia nos explica como en el cosmos se pudo generar una galaxia, que de una galaxia salen millones de soles, que para cada sol hay planetas, y en alguno de esos planetas probablemente haya vida. Si miramos el cielo y vemos un número de estrellas, son algunas de las que vemos, son las que están más cerquita, pero están a millones de años luz. Desde cada una de esas estrellas seguramente, veríamos otras que estarían más alejadas y así sucesivamente. Nuestro planeta fue creándose desde hace millones de años, pero en cada instante están naciendo infinitos planetas, con infinitos seres, y todos en perfecto equilibrio evolutivo.
No nos podemos imaginar lo que es no tener ni principio ni fin, pero nos puede llevar a darnos cuenta de lo grande que es el Padre y cómo en toda esa amplitud inmensa se encarga de darle de comer al que tiene hambre, no se olvida de nadie y nos dice a nosotros que colaboremos con su amor y generosidad.
Así pasa con el misterio… Nunca podremos decir. “esto es el misterio, acá logramos entender el misterio”, porque no se explica, es inagotable… podemos garabatear, tirar esbozos, pistas, líneas, distintas puertas de ingreso… pero el Misterio está ahí… esperando que nos zambullamos en él.” ^ Arriba
Jesús ora en Gtsemaní(Marcos 14, 32-42):
Esta fue la primera estación que se trabajó. Con ella íbamos a empezar un “Via Crucis”, después lo fuimos modificando a esta idea del Via Christi”. Me puedo imaginar la palabra de este Cristo postrado, desahuciado y confiado, que apoya su frente en tierra. Está bien despojada la imagen… está en posición fetal… es un niño en el seno de su madre, agobiado… y confiado. Qué oración esa de “que no se haga mi voluntad, sino la tuya” y me pregunto ¿cuándo llegaremos a una oración así? ^ Arriba
Jesús es flagelado (Juan 19, 1-32):
“Se tomó como tema para esta estación uno de los flagelos de la humanidad: la carrera armamentista, tan vieja como el hombre, pero que a medida que avanza en la ciencia genera más peligros, hasta poner en juego la vida sobre el planeta, la vida de las generaciones futuras y presentes. ¿Todo por qué…? Por el poder. Por eso hay un misil en el tronco donde está agarrado Jesús.
Parecería que el hombre avanza en conciencia y en ciencia pero algunos avanzan en la ciencia y retroceden en la conciencia… esos son los poderosos… Y a Jesús lo matan los poderosos de su tiempo.
Las manos que se ven muestran tres gestos que son de todos los tiempos: el que ordena y el que obedece y castiga (haciendo referencia a la obediencia debida). Pero emerge otra mano suplicando piedad. Son también tres roles en la que el hombre puede estar, en distintas situaciones de la vida.” ^ Arriba
Jesús carga con la cruz (Juan 19, 17): “Muchas veces se reflexiona que Jesús carga con el pecado del hombre: una cosa hermosa que Jesús nos regala es a Dios Padre. Dios Padre que al ver a sus hijos (que somos nosotros) en situaciones extremas de hambre, de desnutrición y de muerte, debe sentir como cualquier padre un dolor inmenso. Y más que como cualquier padre, como un padre verdadero: el Padre del amor.
El peso de la cruz de Jesús es el dolor por nuestras injusticias, por nuestro dejar que sucedan estas cosas entre nosotros, siendo que la madre tierra nos provee alimentos y recursos para que vivamos dignamente.
En esta oración no hay disco, Jesús está en el camino. Es la señal de que el camino de Él también lo recorremos nosotros y que Él nos acompaña en el camino, cargando con nuestras cruces. Jesús nos dice “Yo soy el camino”. Por eso es que quisimos darle fuerza al camino. Él es nuestro paso por esta existencia, es la sucesión cronológica de la vida y las opciones y pasos que vamos dando en función de ellas. Recordemos que los primeros cristianos se llamaban al principio “los del camino”. ^ Arriba
Jesús es despojado de sus vestiduras (Juan 19, 23-24): “Mirando la historia de América y buscando nuestra identidad, contamos el despojo que vivimos aquí. Por eso tomamos tres personajes: un conquistador español: Pizarro, el Cristo (indígena, que no tiene barba) y el General Julio A. Roca que está despojando a Jesús del poncho con las guardas de nuestra cultura riquísima. En este caso Jesús no podía estar de otro lado más que del lado de las víctimas…” ^ Arriba
Jesús, María y Juan (Juan 19, 25-27): “Jesús está en la cruz pero también está flotando, elevado del piso. La forma de toda la estación es la de espiral porque es el inicio de la vida que genera un abanico que se abre al circulo de la vida. Así Jesús nos entrega a su madre y a Juan, que somos nosotros. Personificamos a Juan con Ceferino y a la Madre con las madres de nuestra historia, las valientes, que estuvieron al pie de la cruz de unos cuantos, en los momentos más difíciles de nuestra historia reciente… (como en la época de Jesús en que se habían ido todos y quedaban solo las tres Marías al pie de la Cruz). Es por eso que, si nos fijamos bien, de un lado la Virgen tiene un pañuelo en la cabeza. ^ Arriba
Jesús entrega su espíritu(Mateo 27, 50): “Esta escena es desgarradora y, a la vez, hermosa. Vemos a Jesús que está como diciendo al Tata: “por qué me abandonaste” y, a la vez, sabiendo que todo está cumplido.
En medio de las agresiones, del dolor, del abandono, Jesús confía… mientras es desgarrado por las lanzas y los clavos que terminan en proyectiles. Está despojado de todo, completamente desnudo, como crucificaban a todos los reos. Mostramos la humanidad de Jesús, con todo lo que se expresa en esta palabra. Él sintió como hombre hasta el extremo, desde el dolor físico, hasta el sentimiento de abandono y despojo más absoluto. Hasta ese abismo insondable llegó su amor por nosotros.
Si bien, en todas las estaciones sería bueno que se quedaran un rato a meditar, a contemplar, a rezar… en esta en particular les pedimos que se queden meditando ese amor tan grande, que se manifiesta tan desgarradamente.”
^ Arriba
Jesús muere y es bajado de la cruz(Lucas 23, 50-53):
“Nos encontramos con la Virgen abrazando a su hijo muerto: es “La Piedad” cordillerana. La forma en que está la madre es una posición muy propia de la gente de la tierra, inclusive es una posición de parto, la misma que está en el relieve del oratorio, porque en algunos lugares las mujeres parían en cuclillas.
Ese hijo que salió de sus entrañas ahora lo tiene muerto… y desde el dolor, lo está engendrando de nuevo. José de Arimatea tiene la tela del santo sudario, dando la idea que lo han bajado.”^ Arriba
La cruz blanca “Esta Cruz fue construida hace más de 50 años y la gente se fue apropiando del lugar para venir a peregrinar, a rezar, a pasear. Por eso cuando quisieron hacer este proyecto la gente eligió en seguida este lugar. Fue inaugurada y bendecida el 17 de marzo de 1954. Es la cruz vacía, signo de Resurrección.
En la base de esta cruz hay un plato circular que representa algunos símbolos de la crucifixión: los dados, el látigo, la corona de espinas, las vestiduras, el gallo, Pedro, los clavos, cómo se hacían antiguamente muchos dibujos que muestran estos símbolos y ampliando la escala también arma una estrella de 8 puntas con simbología: el choique que es un animal sagrado para la gente del lugar y el pez, el ICTUS (pez), que era como una contraseña de los primeros cristianos para nombrar a Cristo.”
Después sigue los doce “Yo Soy” con los que Jesús se nos revela en los Evangelios:
El Pan de la Vida – El hombre que a mi viene, nunca tendrá hambre; y el que en mi cree, no tendrá sed jamás. Juan 6:3
La Luz del Mundo – El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12
El Camino, la Verdad y la Vida – Nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6
La Puerta – El que por mi entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Juan 10:9
El Buen Pastor – El Buen Pastor que da su vida por las ovejas. Juan 10:11
La Resurrección y la Vida – El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Juan 11:25
La Vid – Vosotros los Sarmientos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados en mí nada podéis hacer. Juan 15:5
El Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, el Primero y el Último, el que es y el que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Ap. 1:8
El Retoño y el descendiente de David, la Estrella Radiante de la montaña. Ap. 22:6 ^ Arriba
Jesús se encuentra con Magdalena (Juan 20, 11-16):
“A la primera persona que se le presenta Jesús es a la Magdalena: una mujer (que en ese tiempo se la creía inferior) mal catalogada por la gente. Aparentemente su vida era dudosa… sin embargo es la que más amor demostró, es a la que más se le ha perdonado por su gran amor… El gesto de Jesús es el de reconocimiento a la mujer: ni los discípulos creían lo que Magdalena les decía cuando les contaba que había visto a Jesús. Lo mismo pasó con la Virgen de Guadalupe ¿cómo se le va a presentar a Juan Diego, a un indio?.
La vestidura de Jesús está como abriéndose, es la metamorfosis de una crisálida que se desprende el gusano y se convierte en mariposa, una imagen para plasmar el misterio de la Resurrección.
El diseño del plato está tomado del centro de la margarita o el girasol que si lo vemos con una lupa se ve la formación que tiene entre sus granos de polen. Ellos muestran un espiral de proporciones áureas: como la vía láctea estas curvas que se van ampliando en una proporción cada vez más grande, se expanden, pero nunca llegan a su fin, de la misma manera para su centro la curva es un poco más chica que la anterior, pero no tiene fin. El infinito también es hacia adentro, si uno busca para el corazón, también es infinito. También se trabajó el dibujo de la estrella de David.” ^ Arriba
Jesús y los discípulos de Emaús(Lucas 24, 30-32):
“La idea de esta escena me la dio el Obispo Marcelo Melani: es María, mujer de Cleofás, (una de las que estuvo al pie de la cruz con María Magdalena y María la madre de Jesús) la otra discípula de Emaús que ese día, junto con su esposo, vuelve por el camino a su casa. Los dos descubren una presencia nueva en el paisano que se pone a caminar con ellos. Jesús se hace presente al hombre y a la mujer. Y las dos escenas que se trató de rescatar son por un lado: la reacción masculina frente al dolor: Cleofás que dice “¿vos sos el único que no te enteraste?” y la reacción femenina de María, su mujer: “¿No sentíamos acaso ardor en nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino?”
En esta figura estamos todos los que caminamos en este trabajo del Via Christi: los peregrinos, los visitantes, los artistas, los que trabajan en el proyecto. En todos nosotros hay una mezcla de incredulidad y de esperanza, de angustia y entusiasmo, de interrogantes de fe clara… Así recorremos el camino de nuestra vida. Y en esa mezcla de actitudes y de reacciones frente a la vida, hay alguien que camina a nuestro lado, que quiere hacer arder nuestro corazón para que juntos descubramos y apostemos al proyecto de Tata Dios: “Que todos sean uno”.” ^ Arriba
Jesús se presenta a sus discípulos (Juan 20, 19-23):
Los discípulos encerrados por el miedo a los judíos, y Jesús se presenta en medio de ellos.
Están colocados en distintas posiciones, unos cerrados en sí mismo y otros se van abriendo.
Se trabajó las imágenes con una forma cóncava, como una semilla, con la misma simetría de los suplicantes de los bebederos.
Una espiral que nace de la herida de Cristo, una doble espiral como la de la estación de María Magdalena.
La idea es no tener miedo, “no tengan miedo, soy yo”. ^ Arriba